Hablamos hoy de las Enfermedades profesionales en el ámbito de la construcción. Si tenemos en cuenta la importancia del sector de la construcción, pronto nos daremos cuenta de que no es un tema menor. En él confluyen tres elementos que unidos dan magnitud de la relevancia de hablar de las enfermedades profesionales en el ámbito de la construcción. Dichos factores serían:

  • Tercer sector en España por número de personas ocupadas
  • Uno de los sectores con mayor siniestralidad laboral
  • Multiplicidad de ocupaciones diferentes

Todo lo anterior, nos lleva a hablar de un «sector sensible» en lo que a Prevención de Riesgos Laborales, enfermedad laboral o accidentes de trabajo se refiere. Pero en este post, nos vamos a centrar en la cuestión de las enfermedades profesionales en el ámbito de la construcción dado que presentan ciertas peculiaridades que queremos explicar para darle el valor de utilidad práctica que queremos que tenga este blog a la hora de resolver dudas.

¿Cuándo se considera que una enfermedad es profesional?

Primero queremos aclarar qué es una enfermedad profesional. Dejar esto muy claro es una necesidad notable para cualquiera que esté indagando sobre este tema. Tan pronto como un bucees por la red buscando algo de información encontrarás definiciones tal que esta:

Una Enfermedad Profesional es aquella contraída a consecuencia del trabajo ejecutado por cuenta ajena o por cuenta propia en las actividades que se especifiquen en el cuadro de Enfermedades Profesionales.

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Fijémonos en dos requisitos fundamentales que emanan de esa definición:

  • La enfermedad aparece como consecuencia del trabajo. Hay un nexo causal que se puede establecer.
  • Dada la complejidad del punto anterior por la ingente cantidad de matices que se pueden estudiar y analizar en cada caso, existe un cuadro de enfermedades profesionales consensuado al que acudimos para saber si una enfermedad tiene rango de enfermedad profesional o no.

Las anteriores actualizaciones son muy importantes. Significan que por ejemplo se considere enfermedad profesional a la bursitis de rodilla sufrida por un trabajador dedicado a la instalación del parqué, pero no la misma bursitis de rodilla en un contable que trabaja sentado y que por las tardes sale a correr cinco kilómetros con una pisada pronadora y un mal calzado. En ambos casos se trata de la misma enfermedad, pero en el primero —el instalador de parqué— se debe al tipo de trabajo que desempeña diario mientras que en el segundo —el contable— se debe a su estilo de vida y no a su actividad profesional.

Enfermedades profesionales en el ámbito de la construcción: deben estar recogidas en el Cuadro de Enfermedades Profesionales y ser padecidas como consecuencia de la actividad profesional y no en paralelo a ella Clic para tuitear

Qué es el cuadro de enfermedades profesionales

El Cuadro de Enfermedades Profesionales fue aprobado por el Real Decreto 1299/2006. Incluye una lista de enfermedades reconocidas como profesionales y los trabajos y sustancias que exponen al riesgo de contraerlas. Si la enfermedad requerida se encuentra dentro de ese cuadro, será considerada enfermedad profesional, de lo contrario no lo será.


Si quieres descargar el cuadro de enfermedades profesionales actualizado a 2021 lo puedes hacer aquí.

Enfermedades profesionales en el ámbito de la construcción

Y ahora que ya conoces bien qué es una enfermedad profesional hacemos saber cuáles son las más frecuentes, reconocidas para el ámbito de la construcción.

En primer lugar queremos recoger una clasificación de los trabajadores de la construcción que suelen verse más afectados por enfermedad profesional:

  • Operadores de instalaciones industriales
  • Operadores de maquinaria fija
  • Trabajadores cualificados de la industria extractiva, metalúrgica y construcción de maquinaria.

Respecto de las enfermedades profesionales del ámbito de la construcción que se dan con más frecuencia tendremos que señalar:

  • Bursitis de rodilla (profesionales que pasan mucho tiempo con las rodillas apoyadas en el suelo). Provienen de inflamaciones y desajustes del líquido sinovial.
  • Tendinitis del manguito rotador. El hombro es otra articulación sensible y que afecta a trabajadores que manipulan cargas pesadas, sobre todo en el plano vertical.
  • Epicondilitis (codo): En la inserción de los músculos del antebrazo en el codo, que puede presentar inflamación por exceso de fatiga. Muy habitual en los trabajos manuales, puesto que la musculatura del antebrazo se activa en la función de agarre de objetos, que es especialmente molesta cuando se trata de sujetar objetos pesados a la vez que voluminosos lo que obliga a hacer la presa con mucha fuerza, pero con un ángulo de trabajo dificultado por la gran apertura que su tamaño exige a la mano (tuberías y otros objetos voluminosos y pesados). Los ferrallistas, por ejemplo padecen mucho esta enfermedad que se puede hacer crónica.

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